Creía que mi corazón implosionaría de un momento a otro, y que se convertiría en cenizas tan secas y débiles como las hojas de los árboles en otoño. No quiero que sea otoño para nosotros.
Quiero que veamos diez mil estaciones. Y más.
Voy a robar fuegos artificiales de contrabando y voy a deleitarte con el mejor espectáculo pirotécnico que mis manos puedan crear. A quién coño le importan las quemaduras, con el tiempo sanarán, y así podré acariciar cada centímetro del mapa de tus lunares mientras duermes. Al despertar seguiré ahí.
~Nuestros latidos forman
música y la
más bonita pirotecnia.