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diciembre 31, 2009

Renacer

Qué rápido pasa el tiempo. Por suerte, las sonrisas prevalecen, se guardan en el recuerdo como marcas en el cemento, para que al pisar la carretera se iluminen nuestros rostros, como el sol al derretirse anegando mis pupilas.
Cursiva

"Fin del trayecto. Esperamos que haya disfrutado de las vistas."


Aquí viene otro año. Abróchense los cinturones y disfruten del viaje.

Trescientos sesenta y cinco brillantes días nuevos para vivir y sobrevivir y reír y callar bajo el cielo del norte.

diciembre 24, 2009

Tenía hoy unas absurdas ganas de hablar contigo. Menos mal que has aparecido para mirar conmigo los nubarrones grises que hay aquí.

A lo lejos las nubes son más claras. Seguro que significa algo bueno, o eso espero.

diciembre 21, 2009

Que alguien me diga qué coño dicen mis ojos cuando te miro, porque no logro entenderlos.

noviembre 26, 2009

Donde nunca hay flores


Un montón de palabras vacías. Tictac, tictac, el reloj nunca se para. El tiempo ya no se para. La nieve se me va a marchitar entre los dedos antes de que entienda por qué cae. Y yo que solo quería ver la nieve más blanca, como si absorbiese la luz del sol, como si se me iluminase un camino. La carretera que me lleva a la locura sin remedio, sin que quiera remediarlo. Porque hay faros que no iluminan el camino a casa. Y entonces nunca llegamos a donde se supone que tenemos que estar.
Parece que no quiero entender que este es el sendero que me toca caminar, el asfalto que me ha de abrasar la piel, porque el sol nunca estuvo hecho para mi. Y sigo sin entenderlo. Se marchita la nieve.
Las canciones me hablan de noches en vela, de soledades sin tregua, de mañanas que nunca se alcanzan. Me volverá loca el sonido del rocío, del relente de la luna, de la escarcha de la carretera. Y sigo sin poder amarrarme el pelo para que no se lo lleve el viento. Se marchita la nieve.

Se marchita la nieve, ya no quedan flores.

noviembre 02, 2009


Sé que estás escuchando.








No olvides que
queda belleza bajo
los cielos del norte.



Se fuerte.

octubre 28, 2009

Destino o dictado del corazón.
Ambas no puede ser. Es una incompatibilidad. ¿De qué sirve seguir lo que diga el corazón si el destino ya está escrito? Es solo jugar al libre albedrío mientras seguimos la misma carretera, con arlequines que nos distraen con carteles luminosos y cascabeles. Y luego, a veces, despertar.
A mi el corazón me dice que siga luchando. Pero a saber por dónde me lleva el destino. No me importa cuál sea ese camino, mientras me enseñe colores bonitos y abrazos de invierno, y mientras le permita a mi corazón seguir peleando.


¿Y vuestros corazones qué dicen?

octubre 20, 2009

Si el destino está escrito, creo que, a veces, habría que hacer algunos tachones.
A saber qué loco lo ha escrito.

octubre 19, 2009

No despiertes si no quieres.

octubre 17, 2009

Tarde o temprano acabaré huyendo. Los dos deberíamos saberlo.
Y tú deberías de escapar mientras puedas.

octubre 12, 2009

Por qué voy a pensar en lo que fuiste, si dejaste de ser. Discretamente, sin hacer ruido. De la misma manera en que tú marchaste, otro alma llegó, y reparó todas las sonrisas que me estabas rompiendo. Como dijo esa señora tan entrañable de Lost a Desmond, "el universo tiene su propia forma de corregir su curso". Tal vez se esté corrigiendo ahora mismo. Quizá tenga que pasar así, distanciándonos con barreras en vez de con ausencias. O quizá lo que está haciendo es forzarnos a unirnos, y mi destino es tragar rabia y abandonar mis sonrisas en tu calle de la amargura.

octubre 02, 2009

Quién quiere respuestas teniendo la luna a los pies.

Es absurdo e ilógico. ¿Y la precipitación? Maldita sea, si tuviera que hablar de lo precipitado que ha sido esto. De cómo te has precipitado en mi existencia. Que cuando me preguntan cómo empezó todo ni siquiera sé que responder. Pero luego me doy cuenta de que no me importa, porque lo importante es que empezó.

El caso es, el amor es una reacción química del cerebro. O algo así. Tu sabes de esas cosas más que yo. De química, digo. ¿Podrías explicarme, entonces, qué es esto que se desborda en mi interior? ¿Por qué me crecen las sonrisas como las lunas crecientes continuamente? ¿Cómo es posible que, aún sin que yo me de cuenta, pases cada segundo en mi materia gris y le des color?



Dos pequeños dioses con el mundo a nuestros pies.

septiembre 24, 2009

Dicen que estoy enamorada. Y quizá tengan razón.

septiembre 03, 2009

Siento tu olor en mi ropa, y no quiero que se vaya.

¿Cuándo me vas a explicar cómo ha pasado esto?
Cómo puede ser que la insensible que soy, o que era, busque tu aroma y quiera cada centímetro de tu piel y ansíe cada aliento de tus pulmones.
Cómo puede ser que se hayan fundido mis paredes solo por dejarte vía libre en esta carretera llena de turbulencias que lleva a mi corazón.
No es que me importe, vamos.

Por favor, pase y vea, y si quiere le hago de guía y conduzco sus manos por cada lunar y cada suspiro de mi ser.

agosto 24, 2009

Así que mi sonrisa traicionera te ha estado contando mis secretos. Cuando ni siquiera yo sabía nada, cuando no era más que el amasijo de dudas impertinentes dejado por el descarrilamiento de mis pensamientos, el enorme accidente que has provocado en mis huesos y que entorpece los cruces de mis sinapsis y el lub-dub de mi corazón; todas y cada una de las veces que me cortas la respiración.
Dejaría de sonreír para que dejases de oír mis pensamientos, solo que me encanta que me hagas sonreír.
Así que me pronpongo conquistar tu base con besos en la espalda.

agosto 11, 2009

Me parece que no puedes oír mi corazón. Asustado, se ha escondido en lo más recóndito de mis costillas. Es un paraje totalmente desconocido para él. Igual vas a tener que echarle un cable. Dale la mano, sácalo a pasear, sácalo a respirar. Y, sobre todo, no le dejes volver a ocultarse. No le dejes huír. Dicen que cuando tienes algo bueno hay que aferrarse a ello y no dejarlo ir. No me permitas dejarte ir. Conquístame una y otra vez.
Quiero que me arranques tequieros con besos en el cuello.

~

Victoria de
tus labios
y yo indefensa
.

julio 20, 2009

i.
Huír de todo
y no mirar cuando
cruzamos en rojo.

ii.
Que no me digan que te ayude, porque ya no me da la gana.

iii.
Si por cada desilusión me regalasen una caricia.

iv.
Si no te importa, voy a esperar en vano un poquito más. Exactamente el tiempo que voy a tardar en vender el corazón para que los sentimientos se los quede alguien a quien le den mejores resultados.

v.
Si el muy cobarde no se da a la fuga antes. Míralo, cómo sí que sabe huír cuando le conviene. Menos mal que soy más rápida y mi lógica siempre le da alcance y lo noquea.

vi.
Ese maldito
semáforo no deja
de mirarme.

vii.
Amárrate el pelo, mujer. Que puedes con esto y con mucho más, y lo sabes. Ya se llevará el viento los retales de la piel quemada.

julio 16, 2009

Igual piensas que tenemos que buscarte. Igual crees que tenemos que esperarte. Esperar a que despiertes, esperar a que recobres el maldito sentido común, esperar a que te des cuenta de que estás haciendo daño a tu alrededor. ¿Te das cuenta de que si sigues esperando puede que el daño sea irreversible? No me queda paciencia esta vez, ya te dí demasiada. Te he dado tanta paciencia y te he buscado tantas veces cuando a mi no me has dado nada más que palabras medio llenas y a menudo carentes de sentido. Porque no las sentía(mos). Pero espero que esa persona llene tus días, o que al menos lo intente, porque ya estamos cansados de soplar contra tu vendaval.

Lo peor de marcharse es que nadie te busque. Lo peor de que te busquen es que sea para lamer sus heridas (cuando las tuyas siguen abiertas de par en par). Así que, como no quiero que me busques, agarro mi fular rojo y me largo.

julio 04, 2009

No somos más que anuncios sin neones y de pies sucios, vendiendo historias de una vida, vendiendo desamor y enemistad, vendiendo tragedia.
Y es que no sabemos hacer otra cosa. Todos nuestros poros gritan "quiéreme", y nos mantenemos en pie hasta que el corazón se nos oxida y el viento nos lleva.


(Aunque a veces, sólo a veces, alguien logra vender amor puro y amistad eterna.
Sólo a veces.)

junio 29, 2009

Le syndrome d'Amélie Poulain

"Cuando un dedo señala al cielo, el tonto mira el dedo."

El problema está en que no sé si tengo miedo, y, si lo tengo, de qué. Mis huesos no son de cristal, como los del señor Dufayel. No corro el riesgo de romperme al lanzarme a una piscina sin comprobar si hay agua primero. El caso es que no me considero una cobarde.

Necesito un señor Dufayel en mi vida que me diga que mueva el culo y vaya a por lo que quiero.

junio 23, 2009

Suerte no, gracias.

Dicen que la suerte hay que construírsela. Que hay que hacer méritos y esforzarse para obtener lo que esperamos de ella. También hay quien dice que la suerte es algo incontrolable, algo aleatorio, algo imperceptible e intangible que favorece a alguien en algún momento dado. Así, por las buenas.


Una bruja me leyó las líneas de la mano. Me dijo que la suerte escaseaba en mi vida, y parece que tiene razón. La construcción de mi suerte por lo visto no es sólida, y el azar no ha decidido agraciarme con cosas buenas.


O igual es el karma. El cosmos es proxeneta de destinos, y yo he debido de ser una persona terrible en otra vida.